“La frustración de un hombre es directamente proporcional a sus expectativas y éstas suelen ser muy grandes, porque el sexo es para nosotros la piedra angular de la relación y tal vez de la vida. Mientras que no, no es así para las mujeres, que ni pretenden tanto ni su grado de frustración les altera tanto como para provocar revoluciones. Hay aquí un desajuste profundo que no se suele solventar”. Hace unos días Paseante (siempre le imagino en blanco y negro haciendo lo que explica su nick) compartió con nosotros esta reflexión. Me faltó tiempo para escribirle: “Con tu permiso voy a hacerme eco de tus palabras”. Caballero él, me lo concedió. Las uso, pues, para pensar por escrito y pedir opiniones.
Me gusta la sinceridad con la que expresa su desengaño (el de tantos hombres) por esa diferencia…
Sin embargo, aun creyendo que tiene razón, he de apuntar que el no deseo masculino va en aumento, quizás a causa del estrés y las preocupaciones (=crisis), quizás por vérselas con mujeres mucho más demandantes, quizás por miedo a no estar a la altura (las comparaciones con el porno son odiosas), quizás… De hecho, en esta parroquia unas cuantas mujeres han expresado esa misma frustración. ¿Acaso se han reunido todas aquí? (Vaya, se me está ocurriendo una sección. Voy a rumiarla para mi nuevo blog, que espero este listo para marzo).
Pero sigamos. Me cito a mi misma (de mi libro Deseo): “Pretender que las necesidades eróticas de dos personas (que son únicas, diferentes) sean equivalentes es pretender demasiado. Si no esperamos que tengan los mismos gustos culinarios, idénticas pasiones musicales o igual necesidad de muestras de afecto, ¿por qué pretendemos que quieran la misma cantidad y/o el mismo tipo de sexo? Es un tanto ingenuo, ¿no crees? ¡Desde luego! y tarde o temprano, la mayoría de las parejas, si no todas, tendrán que hacer frente a algunas diferencias”.
Está claro, ¿no? Pues asumamos la realidad (¡es lo que hay!) y busquemos soluciones, porque ese es el quid de la cuestión, es decir, ¿qué hacemos con las diferencias? Eso es lo que realmente importa. ¿Cómo las enfrentamos para que nadie salga perjudicado? ¿Alguna sugerencia? ¿Algo que te/os haya funcionado? ¿Cómo las negocias, si es que lo haces? Pero, por favor, evitemos tocarnos las narices los unos a los otros… limitémonos a proponer de corazón. Intentemos tender puentes: ¿Cómo se podría solventar el desajuste?
Apunto dos cuestiones (hay más y en “Deseo” hablo largo y tendido de ello, pero esto es un blog y no debería enrollarme… lo intento, pero ¡cómo me cuesta!):
- Los terapeutas suelen indicar que quien menos desea es quien ha de marcar la pauta. No hacen sino reflejar la realidad (quien desea menos es quien decide los encuentros al tener derecho de veto) y, hasta cierto punto, tiene su lógica: no se puede obligar el deseo. Sin embargo, empiezo a cuestionarme este planteamiento, sobre todo cuando el no deseo viene provocado por la pereza. Acomodarse en el tedio es la muerte de la relación carnal… y no solo carnal. (Si te suena, te remito a mi libro.)
- ¿Es aceptable escudarse en el “no tengo ganas” y no hacer nada al respecto? ¿He de recordarle a quien no desea que se supone que quiere a su pareja? Siempre me ha sorprendido que alguien -sin razones de peso- le niegue el sexo a su amada/o, peor aún, se niegue a buscar soluciones, a pesar de ver su descontento, de palpar su infelicidad. ¡Qué triste y qué feo! ¿A eso se le puede llamar amor?
Helen Kaplan, uno de los grandes nombres de la terapia sexual, decía que “cada uno de los miembros de la pareja se halla en una posición privilegiada para potenciar o destruir el placer y el funcionamiento sexual del otro”. Cada uno de nosotros tienes ese poder y, por lo tanto, una gran responsabilidad para con su pareja. No lo olvidemos. Nunca.




Y que pasa cuando ella, aunque disfrute de la relación, ¿ nunca asuma el rol activo?
Lee el post de la semana pasada sobre ese tema
La reflexión de Paseante me parece muy buena, pero no la aplicaría a la situación de los hombres. Por ejemplo, mis necesidades sexuales suelen ser muy altas y, en alguna época, si sentí frustración porque mi pareja no cubría mis expectativas… No soy la única, he escuchado a otras mujeres decir lo mismo, igual que también a hombres.
Creo que es algo que va más en la persona que el género. Y sobre todo a medida que nos vamos liberando. Quizá antes era de otro modo, las mujeres tenían que luchar contra muchos estereotipos, contra la educación y contra la costumbre social… No era libre sexualmente, su placer no era importante (de hecho, demasiado placer no era buen augurio) y, por lo tanto, no se conocían, no sabían sus gustos.
A medida que ha ido pasando el tiempo, con la conquista de la libertad sexual llegada gracias a la lucha de muchas mujeres que empezaron a hablar en voz alta, esto ha ido cambiando. Cada vez más. Ahora las mujeres sí reclamamos nuestro placer. No está todo terminado, pero creo que es un proceso en el que estamos metidos de lleno. De ahí que, en muchas ocasiones, nos encontremos ya con hombres que se han perdido y no saben muy bien cuál es su papel.
Parrafada. Perdón, pero el tema me ha encantado.
Totalmente deacuerdo Dora, comparto mucho, yo deseo, mi marido a medias, la excepción no confirma la regla o al revés no se muy bien.
Pues que envidia, a mi me pasa al reves, yo con mi chica lo haria dos veces al dia, me encanta y cuando la miro casi me la como con los ojos, se que por ella no lo hariamos a diario, porque lo solemos hacer a diario. La diferencia esta en que ella si pone de su parte, ella me entiende, comprende mi necesidad y sabe y ha comprobado que luego si no lo hacemos me quedo un poco regular, y eso lo valoro. Es cierto que me dice que lo que mas le cuesta es “ponerse” como decia Silvia, pero al final lo hace, eso si, jamas lo ha hecho sin ganas, eso me dice y la verdad somos muy sinceros mutuamente.
No obstante, eso no quita que me encantaria que ella tuviera la misma necesidad que yo, que me correteara por la casa, que me comiera con los ojos y que el hacer el amor fuera el mejor momento del día, como lo es para mí.
Muy acertado tu comentario,Dora.Las relaciones de pareja han evolucionado y el intercambio de papeles activo-pasiva se da en multiples ocasiones.
Los especialistas que he podido leer o escuchar siempre apuntan a esas diferencias de nivel de necesidad entre hombres y mujeres. Pese a que los límites se han diluido mucho en los últimos tiempos, sí que parece claro que en general (quizás mujeres como Dora y otras muchas, sin duda, no entran en esa generalidad) ellas pueden llegar a pasar sin sufrir demasiado. Es una carencia vital muy lamentable, pero ellas prescinden y siguen “palante” y “miran hacia otro lado”. Esta teoría de los expertos se ve corroborada en mi observación cotidiana, en las actitudes y los comportamientos de las mujeres con las que me cruzo. Por supuesto, no voy hablando del tema con cada persona que frecuento a diario en mi vida, pero leo entre líneas sus formas de actuar, de hablar y de no hablar…etc.
Esto es con respecto a las mujeres.
En cuanto a los hombres, a mí no me es necesario deducir nada porque lo escucho casi a diario. Doy fe de que todos tenemos ese mar de fondo continuo de que nos cuesta tener una sexualidad plena y satisfactoria conforme a como la sentimos, y como os deseamos.
Esas diferencias en la cantidad y en las maneras de Desear y actuar al respecto nos llevan a estar siempre enfrentados a hombres y mujeres. Intentamos conciliar posturas, comprendernos más y desarrollar comportamientos más asertivos, que es una postura que intenta situarse entre sus dos polos extremos (la agresividad y la pasividad).
Un Deseo profundo masculino (me aventuro aquí a soltar): “Ojalá hubiera muchísimas más Doras en el Mundo” (y es sólo un ejemplo porque en este Blog en concreto sabemos parroquian@s que sí que hay muchas Doras, Chicas activas que se preocupan por el asunto y por eso mismo escriben aquí)
Bueno, resumo, que me pierdo: la estrategia de base debería ser la ASERTIVIDAD y LA INFORMACIÓN-EDUCACIÓN (lo que en mi pueblo viene siendo “leer y aprender mucho al respecto”
¡Eso es! Yo por aquí veo muchas en la misma línea y eso es fenomenal.
yo yo jajajaj, también soy Dora
Coincido con dora, pero con la salvedad de que mi pareja no lo busca, sino lo provoco yo,dice que le da pereza, un día sí otro tambien… asi que cuando dice que no me frustra bastante, y por más que lo hablo no hay cambio en su actitud…que hacer?…pues jugar al cinco contra uno…y aceptar a la persona…
pues a mi eso me jode, no me parece justo
Yo como tu, o me aguanto o directamente me masturbo
a mi me pasa como a yoyogui…si a el no le apetece no lo hacemos, si le apetece si…y cuando me apetece a mi y a el no…me aguanto…me frustra y me cabrea….y no hay cambios en su actitud…ante eso…que hacer?
Nosotros como dije solemos hacerlo a diario, pero siempre porque yo lo provoco, pero hay algunos dias que ya desde por la mañana mi chica me avisa de que me apañe yo porque no va haber otra cosa, y eso hago. De todas formas no tengo mucha queja porque no todas las parejas lo hacen a diario como nosotros.
El no deseo o el menor deseo de un miembro de la pareja (unas veces es él y otras ella) se resuelve, esa es mi experiencia, si quien tiene mayor deseo hace todo lo posible para que el otro/a aumente su deseo y se anime a entrar en el juego. No creo que sea buena táctica conformarse o resignarse o dejarle la iniciativa a quien tiene poca o no la tiene, sea temporalmente o de forma permanente.
Creo que dentro del compromiso que uno adquiere con la pareja y consigo mismo mientras exista el interés y amor recíproco, el principal acicate, desde mi punto de vista, es mantener activa la iniciativa y la intención de saltar sobre las dificultades para seguir mejorando individualmente y como pareja, digamos que sintiendo que la pareja nunca está consolidada, que siempre está en un equilibrio inestable, tenemos la motivación suficiente para intentar ser mejores cada día y más felices juntos y por separado. A nosotros nos funciona y ya llevamos como pareja 29 años.
Pues estoy muy de acuerdo contigo Ramon, en la lucha esta la clave.
Creo que tienes mucha razón, Ramón, cuando ofreces una clave: que quien mayor deseo tiene que haga todo lo posible para aumentar el del otro.
Esto es importante, porque muchos hombres quieren hacer el amor en cuanto se meten en la cama con su pareja, es decir, a la hora de irse a dormir. Y no funciona claro. ¡El juego debería empezar antes! Durante la cena, o ante la tele, o recogiendo (los dos) la cocina… Sencillamente, siento encantadores, comunicadores, empáticos… No se trata de apretar un botón y que la cosa funcione, sino de crear un clima propicio, de intimidad.
Totalmente de acuerdo contigo, el sexo no se consigue de forma automática, hay que potenciarlo, cada pareja a su manera….
Totalmente de acuerdo.
Yo no concibo la pareja sin sexo, y quien un día da más, otro día da menos, pero se hace necesario dar si el amor como bien dices es recíproco.
Ojalá me encuentre con alguien que desee compartir la vida así.
Enhorabuena por esos 29 años y que sigan…
El problema viene cuando la pareja está descompensada y suele ser uno el que intente el diálogo, el juego, incitar a la motivación…
Seguro que llevas razon, es mas es lo que suelo hacer, pero al final te cansas de ser siempre tú el que tenga que provocar el asunto. Yo a veces pienso que si la cosa fuera al reves seria un pasote, a veces sueño con ello y alucino.
Hola,soy argentina y les dejo un pequeño resumen.Tengo 48 años,hace 10 quedé viuda de mi primer esposo.La sexualidad con él,era muy pobre porque mi rol de madre me absorbía o yo me dejaba absorber.Luego me volví a casar y atravecé la menopausia en forma prematura.Otra vez,fallos en la cama y me pusieron los cuernos con sólo 6 años de casada.No todos los hombres saben estar al lado de las circunstancias.Hoy en dia,despues de dos matrimonios,con hijos mayores de edad,y habiendo pasado la menopausia,conocí a un amigo con derecho a roce y la sexualidad es plena y maravillosa.Me siento en la cúspide de mi sexualidad,de mi madurez y experiencia.Gozo y hago gozar como nunca antes.He leído tu libro Deseo,me sirvió de mucha ayuda,pero lamentablemente la otra persona no supo entenderlo.Un abrazo desde Argentina,fantásticos los artículos que escribes.
Un tema muy interesante Sylvia!
Paseante da en el kit de la cuestión, pero deberiamos de profundizar más sobre esas lineas. No me liaré con la explicación del (reciente) papel de la mujer en la sociedad (trabajadora, madre y ama de casa), pero indudablemente, a muchas mujeres ésto les pasa factura.
Puntualizar que el sexo no sólo es para el hombre la piedra angular, el sexo es un pilar fundamental(ísimo) en la relación, aunque no se le de esa importancia. No hay más que ver los problemas que pasan las parejas cuando el sexo falla.
El NO deseo masculino también puede venir dado por la falta de apetito femenino, el hombre se retrae ante esa negativa reiterada de su pareja, de manera que al final él también pierde la líbido.
Las soluciones (no soy ninguna experta pero hablo desde la experiencia) depende de ambos:
Ambos deberian hablar con sinceridad y sin menospreciar al otro, del problema que tienen en la cama para que finalmente puedan, apoyarse y ayudarse mutuamente.
La parte sin apetito debería motivarse y trabajar en su libido, lectura erótica (la cantidad de libros eróticos que están saliendo ultimamente!), artículos, foros, peliculas y videos… ¿por qué no experimentar algo más en la cama? Una reunión de tuppersex con una experta aclara todo tipo de excepticismos sobre las “novedades”, tanto de juguetes, como de juegos y cosmética erótica.
Por supuesto la ayuda de un profesional que te guie y con quien puedas o podais hablar es muy importante!
Consensuar un poco las necesidades y ser realista en lo que se pide, puesto que uno puede tener un deseo irrefrenable y el otro no tener ninguna gana. El del deseo debe saber cuando se puede jugar y ceder de vez en cuando ante un “no”, pero quien no tenga ganas también deberia ceder y dejarse llevar.
Paciencia apoyo y cariño por parte de ambos.
Estoy de acuerdo con Ojo. Personalmente, he estado (bueno, sigo estando) de terapia con mi pareja y el consejo que no dio el terapeuta fue el de evitar que la cuestión del deseo fuera una fuente de malos rollos entre los dos. Por un lado, yo tenía que comprenderle a él, ceder un poco a pesar de la falta de deseo y por otro él tenía que evitar recriminar, enfadarse o cosas por el estilo. Y eso fue muy importante para evitar que la sexualidad fuera un terreno hostil.
También he aprendido que la intimidad tiene infinidad de matices y, como bien dice Sylvia en muchos de sus escritos, no se limita a la penetración. Seguro que, en general, aún no teniendo ganas, se puede encontrar una solución que se adapte a la situación concreta que tiene cada uno en un momento concreto.
Vaya cabreo del quince que llevo con este blog. Había escrito una parrafada y va y se me cuelga! Igual es que era tan cursi que se negó a subirlo. Jajaja… eso debe ser.
Mi forma de verlo es muy simple. Supongamos que mi pareja quiere sexo y yo no. Supongamos que quiero a mi pareja (bueno, eso no lo supongamos, eso es así, no tengo dudas) y como le quiero, quiero verle feliz y quiero contribuir a su felicidad. Es más, decidí compartir mi vida con él porque pensé que sería más feliz con él que estando sola, ¿no? Supongo que él pensó lo mismo… y por eso nos unimos. No nos unimos para herirnos el uno al otro, fastidiarnos el uno al otro… Por lo tanto, como le quiero, le tengo en cuenta y eso incluye tener en cuenta sus necesidades sexuales… Como le quiero no le dejo en la estacada. Uso mi cuerpo, mis manos, mi boca… lo que sea, según el día y lo que me apetezca más, para no dejarle solo en su deseo. Mi pareja lo sabe y acepta que hay días en que estoy más presente y otros menos, pero estoy. Le acompaño en su placer e incluso a veces las no ganas se convierten en sexo del bueno… ¡Sorpresa! Creo que me ama por eso… porque estoy… por él.
Al revés sucede lo mismo. Cuando yo tengo ganas y él no, tiene boca y/o manos y/o juguetes para complacerme… No me deja en la estacada.
A eso le llamo amor.
Nina, tú lo haces bien, creo que tienes la fórmula. ¡Bravo!
No debería ser tan difícil aplicarla pero el caso es que muchas parejas no encuentran fuerzas ni motivos ni compensaciones. Y en eso se les va la relación por el sumidero del tiempo.
Dice Dora que muchas cosas han cambiado y es cierto pero quedan tantas por cambiar que no sé para qué lado se inclina la balanza. A veces comento con mi pareja cosas que dicen algunas mujeres por aquí y me dice que parece que no ha habido revolución sexual, tanta es la arena (ignorancia y prejuicios fundamentalmente) que hay por todas partes. Y eso que la mayoría de las mujeres que vienen a este blog son probablemente mucho más militantes en el sexo que la media. Obviamente, los comentarios a los que me refiero no son de esas mujeres militantes y libres, sino de otras que -no obstante- tienen el interés de venir por aquí a ver qué pasa, lo cual ya hace de ellas una avanzadilla del género. La mayoría no vienen por aquí ni tienen intención de perder mucho tiempo en estos devaneos especulativos.
Por cierto, los comentarios de Olivia Uve y el artículo que cita Loba me parecen estupendos y dignos de ser considerados muy seriamente.
No quiero terminar este comentario sin reconocer que los hombres tenemos una parte de culpa en este estado de cosas, tanto por el sistema de valores que históricamente hemos creado (creyendo que nos favorecía) como por la frecuente escasez de nuestros recursos amatorios y el ocasional descontrol de nuestro instinto penetratorio. Como alguien ha apuntado, creo que hay que desnudarse y comunicar mucho pero a veces hay que hablar menos y, puesto que decíamos que estábamos desnudos, liberarnos todos de prejuicios y lanzarnos a descubrir y practicar sexo con intenciones mitad egoístas mitad altruistas, no pueden ser sólo unas o sólo otras sino un equilibrio. Y todo ello considerando que el sexo es bueno, es vida y es fundamental para la pareja, no un adorno o un festejo ocasional. Creo.
Creo que tienes razón paseante, las mujeres que no les gusta el sexo, directamente creo que no entran en este blog pq se escandalizan ajajajajaj. De todos modos yo aplico el dicho de cría fama y échate a dormir, pues eso pasa un poco en los tópicos de deseo en hombres y mujeres, ni todos están salidos ni todas decimos no.
Estoy muy de acuerdo. Revolución sexual hubo, claro que sí (imaginad cómo sería antes), pero aún no se ha terminado. Hay mucho que hacer y pocas mujeres por la labor ¡con todas las que somos! y en esta revolución los hombres también tienen su papel, claro que sí.
estoy completamente de acuerdo contigo…a ver si lo encuetro…
Me ha encantado tu visión del asunto, Nina.
Desde mi punto de vista, das bastante en la clave de lo que podría pasar en una relación equilibrada: Yo tengo en cuenta tus necesidades porque te quiero y me importas; tú tienes en cuenta mis necesidades porque me quieres y te importo.
Pero, ¿has pensado en la eventualidad de que aún queriendo satisfacer al otro, no puedes porque en ese momento tu cuerpo dice que no; vamos, que no tienes deseo.
Desde mi punto de vista, falta aceptar el hecho, de lo que plantea Sylvia al principio: que la equivalencia de deseo en la pareja es una utopía.
Aceptar esto significa que, a veces, o incluso muchas veces, tendrás que controlar tu propio deseo porque tus necesidades no pueden ser satisfechas en es/esos momentos por tu pareja, sea por falta de deseo, por cansancio, por enfermedad, por un bajón hormonal, porque no le apetece, porque tiene otros problemas…. etcétera
Parto de la premisa de que es mejor controlarse que esperar que el otro responda a las propias necesidades al tiempo que se deben aprovechar las ocasiones en que ambos están en similares estados de necesidad para desfogar toda la tensión sexual acumulada.
La satisfación inmediata del deseo, tal como me parece se trata aquí, lo veo como una modalidad más de consumismo: crear necesidades y cuánto antes se satisfagan, mejor, dejando de lado otros aspectos del comportamiento maduro como el autodominio y el autocontrol.
Eso es justa y exactamente lo que me pasa con mi chica, ella siempre esta ahí. La unica diferencia es que jamas de los jamases, nunca ha habido una vez que ella haya querido y yo no haya tenido tantas ganas.
Muy interesante todo. Lo que dice Ramón de mantener activa la iniciativa, es, según mi opinión el quid de la cuestión. . Aunque no todas las personas tengan la misma necesidad de sexo y ni siquiera una misma persona la tenga igual en el transcurso de toda su vida.
Para mantener el interés del otro se necesita una cierta entrega. Yo lo veo como una cuestión de generosidad. Pero es como con todo: en el trabajo, con los amigos, con la familia. Con el sexo es lo mismo. La sexualidad nos retrata. El que sabe ocuparse activamente de que el engranaje funcione, sabe que hay que motivar al otro. Y eso es un acto de generosidad porque supone grandes dosis de interés, dedicación, audacia, paciencia e ilusión.
Por cierto! un articulo que me esperaba en el correo electronico hoy:
http://smoda.elpais.com/articulos/la-ley-del-deseo/2802
Qué buen post y qué interesantes las opiniones. Personalmente me sentí muy identificada con Nina. Hace un buen tiempo me lo tomaba así hasta que no pude ponerle más el cuerpo. Me sentía como una mala actríz. Porque por más amor que le ponía (es como tu dices Nina, hay mucho amor) no me excitaba y terminaba fingiendo algo que no sentía. Patético y en un punto irrespetuoso hacia el otro además de a mí misma. Muchas veces he comenzado sin ganas y me he terminado enganchando y pasandola muy bien. Hasta que empecé a tener infecciones urinarias después de tener sexo. Ahí no hay con qué ponerle el cuerpo porque el cuerpo duele y me indica que no lo estoy respetando. Quizás son ya 25 años juntos y un hombre que en esos años jamás, pero jamás dijo “hoy no”. Si por él fuera lo haría todos los días y si es conmigo mejor. Honestamente yo no tengo ganas de hacerlo todos los días. He trabajado en mí, en mi erotismo, me he masturbado hasta casi llegar para quedar lista para él, he hecho terapia, tengo una colección de libros eróticos, hemos ido a sex shop´s y nos hemos hecho unas lindas escapadas románticas. Pero bueno, no puedo vivir “trabajando” mi deseo. Es agotador! Ahora nos tomaremos vacaciones por separado. Él va con mi “permiso” de hacer lo que le venga en gana y yo tengo el mismo permiso pero… no tengo ganas!!!
Tema interesante sin duda… Empezaré diciendo que yo lo intento todo, escibirle cosas lindas, enviarle mensajes amorosos al móvil, sorprenderla con postres que le gustan… y a veces la sequía es larga y creo, injusta. Antes lo arreglaba organizando una escapada ‘sexosa’ a un hotel a un Spa… pero últimamente la crisis puede con mi mente lujuriosa y donde no hay, pues no hay! (como dicen en mi pueblo)… Tema dificil y escabroso… A pesar de que nuestros encuentros sexuales son de Aúpa!… se distancias demsiado para mi gusto uno de otro… La mayoría de las veces en ese intermedio de sexo largo y amoroso se entrometen unas cuantas duchas con besos apasionados y masturbación mútua que suelen servir de bálsamo…
Escribo con sinceridad como se ha pedido, leo con atención y me preparo animicamente para lo que venga… no suelo ser de los que se meten en la cama y ‘venga! ¡Ah lo que te truje Chencha ! (que también dicen en mi pueblo!) sin embargo… a veces he pensado en hacerlo (solo lo he pensado!)… ¿será que a veces ser atento también es malo?…
Apapachos varios!
Me parece muy bien que el que “tiene deseo mas a menudo” se esfuerze para despertar el deseo en el otro, pero también digo que ser siempre la persona que lleva la batuta, siempre la que propone, siempre la que toma la iniciativa, cansa, y mucho.
Antonio Bolinches habla de ello en su libro sexo sabio.
Y cuando eres la que siempre estas cuidando de despertar el deseo del otro, porque tienes más, y estás insatisfecha, y ya cansada, el otro no se pone las pilas, que haces?
Me alegra mucho que se trate este tema. Yo fui una de las que se puso en contacto con Sylvia por este tema, y la razón por la que compré Deseo, y una cosa llevó a la otra… y aquí estoy, leyendoos cada día.
El tema de hoy me remueve especialmente. Solo 3 años con mi pareja, pero lo vivo desde el principio. En este caso el desganado es él.
Le quiero, eso no lo dudo, pero el daño que me ha hecho, en mi autoestima, mi sexualidad, no me lo ha hecho nadie, con nadie me he sentido menos mujer como con él. Fuimos a terapia de pareja, y en algunos aspectos la cosa mejoró, pero aún no es suficiente. La verdad es que fuera de la cama es estupendo, pero a mi eso no siempre me basta. Me masturbo mucho, casi todos los días, ¡qué remedio!, al menos satisfacer esa necesidad fisiológica, la emocional no tanto.
Aunque diga que me quiere siento que no es del todo cierto, o al menos no tanto como para importarle mi dolor cada vez que me dice que no, que me rechaza.
Así que complicado tema para ambas partes, para la que no tiene ganas y se siente “forzada” y para quien recibe negativas día sí día también…
animo!! anita…yo me siento igual…
Mucho ánimo para ti también!! Es muy duro sentirse así…
Se me ponen los pelos de punta con lo que dices… te entiendo muy bien. Pasé una época parecida y efectivamente lo más duro es cómo daña tu autoestima poco a poco, casi sin darte cuenta. En mi caso él tenía sus motivos y, al final, se solucionó.
Dora, me alegro de que al final se solucionase…siempre hay un motivo, lo importante es tener claro cuál es y poner de tu/su parte. Y espero que tu autoestima esté recuperada ya del todo
Hay algo que no comprendo: ¿Una pareja sin sexo, es pareja? o son…¿amigos que comparten lecho?
Yo considero que la relación es de dos. Que las cosas hay que hablarlas, y el sexo no iba a ser un tema menos del que hablar.
Si tienes algo que te frustra, si tienes algo que te hace sentir incómoda/o o molesta/o para con tus especativas, un consejo: analízate, analízalo y posteriormente y con ASERTIVIDAD (leí anteriormente esta palabra y he de añadir que me pareció muy clave en estos temas tan delicados) háblalo con tu pareja, que para eso lo es.
Las cosas de dos, mejor resolverlo entre los dos. En las relaciones de pareja unas veces se tiene que dar y otras recibir, en las relaciones sexuales no iban a ser diferente. Si no tienes ganas, pues ponte en sexo modo “on” e intenta estimularte. Cuando a tu marido/pareja ya no se le levante, lo echararás de menos jaja
En cuanto a que los chicos tengan pocas ganas… Hay que añadir que también tienen su derecho a no tener ganas siempre, al igual que tienen su deber en que esto no sea la norma.
El sexo no es “a ver cuando me inspiro” el sexo también hay que currárselo.
Saludos.
Yo creo que esa diferencia se ” iguala ” HABLANDO. En mi caso, si no me apetece ( por cansancio físico, estrés, preocupaciones …) y a mi chica sí, le confieso mi NO PREDISPOSICIÓN, sin menoscabo de que si ella quiere fiesta, colaboro hasta el final feliz, ya sea con el “primo” ( su dildo vibrador ), o / y conmigo, solo que es ella la que, dada la situación, me da a mí el primer empujón con las caricias, pero entiendo el sexo con mi pareja como algo gratificante y, hasta hoy, placentero por lo que “siempre estoy si ella “llama”. Cuando es al revés, es decir que ella no está muy por “la labor”, y dejando claro que nunca me ha dado un NO por respuesta sino que me ha insinuado su inapetencia, por las mismas causas que me afectan a mí u otras, pues , ..a dormir; eso sí : abrazados y sabiendo a ciencia cierta que nuestra complicidad sigue viva ; ni que decir tiene que si estoy realmente necesitado de sexo ella se busca sus ganas para darme lo que le pido. Como verás Sylvia, esta pregunta tuya a ¿ qué hacemos…? la considero como la excepción que confirma la regla. Son las relaciones en las que los dos nos tenemos ganas o estamos ” que nos follamos encima “, las que vamos buscando para disfrutar el uno del otro como si no hubiera mañana… Y sino pues NO PASA NADA, siempre desde el punto de vista de una pareja que lleva juntos 14 años, nos hemos demostrado el uno al otro que nos gustamos mutuamente y que el deseo/ sexo es un aliado nuestro, no un enemigo precisamente . Un saludo a todos.
Enorme este post, Sylvia.
Me he sentido muy identificado con mucha gente que ha escrito por aquí. Aunque creo que por norma es la mujer la que suele tener menos apetito, si que conozco a alguna que otra chica que se encuentra en esa situación y recibe el rechazo de sus maridos, aunque esto no tiene que ser una guerra de sexos en la que acabemos… “y tu más”, porque es mucho el sufrimiento del que se siente rechazado. De los últimos comentarios me ha “gustado” el de Anita porque me he visto reflejado en él. Que te digan que no muchas veces es tan, tan duro. Yo he llegado a darme asco a mi mismo, llega un momento en el que no sabes que hacer.
Es muy cierto que la comunicación es clave, no hay que tratar el tema desde la disputa y el desencuentro, que si, que hay que currarselo, pero como dice Jucielli llevar siempre la iniciativa llega a cansar y montar muchas veces ciertas parafernalias para no obtener nada a cambio desmoraliza al más optimista.
Un abrazo a todos los que escribis por aquí, porque, aunque hay opiniones para todos los gustos, aquí se encuentran muchas de las posibles (en parte) soluciones para nuestros problemas. Si alguno/a se encuentra en esta situación y no sabe por donde coger el tema que extraiga de aquí algunas ideas que no le iran mal.
Jauro, te entiendo perfectamente, sobretodo cuando dices que te has llegado a dar asco. Yo he pasado por algo parecido. Lo sigo pasando, solo que ya “lo malo” pasó, la etapa cuando creía que era por mi culpa, si sería demasiado gorda-fea-atrevida-inexperta…. para él, cuando siempre me he sentido bastante segura de mi misma en ese aspecto, o al menos nadie había tenido quejas. Ahora ya sé que el problema no está en mi. Está en él. Pero cuando la otra persona no cree que tiene un problema… entonces sí que es un problema.
Uno de los casos de hombres que evitan el sexo o te rechazan es por un problema de impotencia. Temer “no poder” hace que prefieran rechazar el sexo para salvarse de la humillación que sienten, evitan hablar del tema y descargan su frustración en la pareja, culpabilizándola a ella en vez de acudir a tratamiento él.
Saludos!
La prueba de que a este blog vienen mujeres más consumidoras de sexo que la media nacional es que varias han hablado de que sus parejas masculinas no les dan (o no les han dado en el pasado) todo el sexo que ellas quieren. Es como si varios hombres se quejaran aquí de que hacen todas las tareas del hogar mientras sus mujeres se sientan a ver el fútbol y beber cerveza. Habría que creerles pero por imperativo legal.
Pues sí, tener que ser siempre quien proponga, busque y alimente el sexo, más que un placer parecen los doce trabajos de Hércules. Que los haga Hércules. Pero quería lanzar otra provocación por aquí, aprovechando que el Pisuerga…
Estas grandes diferencias de apetito que unos (más que otr@s) pensamos que afectan a hombres y mujeres, las hemos situado casi unanimemente en el contexto de la pareja, de lo que un@ hace o no y quiere o no hacer con el/la otr@. Sí, el uno con el otro pero los hombres, además, anhelan morbo, transgresión, añadir otros ingredientes al sexo. Sigamos el hilo. ¿Cómo nos saldría el balance si preguntáramos acerca de las ganas de sexo más allá del de la pareja entre sí? Me refiero a tríos, a ver a la pareja hacérselo con otr@, juegos heterosexuales o bisexuales con otras personas, con parejas, intercambios, etc. Aquí creo que las diferencias serían astronómicas. Digo esto para abundar en la idea de la gran diferencia de deseo sexual entre hombres y mujeres, y que está -creo- en el origen de nuestras desavenencias sexuales fundamentales. Otras circunstancias apuntadas en este blog añaden agravantes y explicaciones pero, en lo básico, la diferencia viene de serie, como la cilindrada en el motor de combustión sexual. Además, desde que existe la viagra, cada vez más hombres van a luchar con uñas y dientes por prolongar esta diferencia en el tiempo. ¿Qué hacer? No sé. Creo que nos podremos encontrar mejor si unos controlan un poco su testosterona y otras la dejan desbocarse. A ver quién le pone el cascabel al gato. Anda, Sylvia, escribe más libros.
Jajaja, Paseante , tu elocuencia es brutal.
Eso Sylvia, escribe más libros, jajjaaja
A estos dos no se les puede dejar sueltos…
En fin, está claro que habrá que hablar de esto… en el blog, porque un libro hablando de esa “apertura”… La verdad es que es tentador, llevo años reflexionando sobre el tema y tengo muchas paginas escritas con mis reflexiones, teorías, puntos de vista… Lo cierto es que reflexionar desde diferentes puntos de vista es posible… Pero, en general, me temo que no estamos preparados para salirnos de lo habitual, para atender a otras formas de encarar este tema que no son las nuestras de toda la vida… En general, y escribiendo esto ya me estoy mojando demasiado, creo que no estamos preparados para ser adultos. Da demasiado miedo.
Me encanta lo de que con la Viagra vais a luchar con uñas y dientes para prolongar la diferencia.
Os dejo aquí un enlace a un programa que acaba de comenzar nuestra querida parroquiana Fati. En él da ciertas claves de como desde la infancia nos comienzan a distanciar con las diferenciaciones en la educación sexual para ellos y para ellas. Muy interesante.
Felicidades por el programa Fati!! Te seguiré en los próximos, sin duda!
http://www.radioenlace.org/En-Clave-de-Sexo-nuevo-programa-de-Mujeres-en-las-Ondas
Gracias OjoVertical!!!!!!
La cita de Paseante de que la frustración sexual de un hombre es grande porque el sexo es la piedra angular de la relación y quizás de la vida sólo muestra como una idea erronea puede frustrar no sólo una relación sino toda una vida.
No voy a hacer aquí una larga exposición ya que, aparte de aburrir al personal, hará que muchos se me echen encima. Simplemente diré, sin que a casi nadie le importe que, según autores más listos que yo, hay una serie de motivaciones en la vida y las biológicas (como el sexo) están a la base, no en la cúspide.
Amén
Pues ya que haces referencia a ciertos autores, podrias dar nombres? Y si te explicas , mejor que mejor, porque una cosa es no entollarse y otra dejar caer a medias.
Son científicos que han estudiado la motivación humana. Entre los más conocidos están Maslow y Alderfer.
En los humanos, el sexo tiene funciones primarias (de mantenimiento de la especie) y simbólicas (fortalecer el vínculo de pareja o todos los que cada cual le pueda atribuir), pero sigue siendo una necesidad fisiológica, que son las del nivel básico.
Fundamentar una vida en una necesidad inferior impide obtener satisfacciones derivadas de otras necesidades superiores.
Brevemente, esta es la idea.
Pues sí Pepitogrillo, que no te entiendo y quizás tu aporte sea muy interesante.
Al hilo de lo que comentan Paseante y Pepitogrillo, a ver si van por aquí… ¿Es posible que no seamos adultos sexualmente hasta que no pasan los años de vida en pareja?
A ver si me explico… Creo que nos hacemos una idea de lo que va a ser nuestra vida sexual, lo que a nosotros nos gustaría, ¿Verdad? Entonces conoces a tu pareja, te empiezas a relacionar, de novios todo es genial, sexo cuando se puede y donde se puede, en el coche, en casa de tus padres cuando no están, etc… Vas conociendo a tu pareja y ves que tienes gustos parecidos, yo que se, el cine, los viajes, lo que sea… Comentas con ella/el lo bien que os va, lo afines que sois y se decide casarse o irse a vivir juntos para formar un familia.
Vale, y piensas (ojo con la palabra, piensas, no lo hablas con tu pareja)… Piensas que el sexo cuando tengas tu nidito de amor va a ser extraordinario, eso será un no parar dale que te pego todos los días. Al menos así me pasó a mi.
Pues no, resulta que no es así, que la cosa va a menos y no sabes porqué. Y no te digo cuando llegan los hijos, en ese momento dices “que paren el mundo que me bajo”. Llega un momento en que el más mínimo problema se convierte en un tema grave, yo que se… Que tus vecinos son más raros que un perro verde puede destrozar la líbido de tu pareja porque se los ha encontrado en el ascensor.
Yo, si pudiera volver atrás en el tiempo lo tendría claro, hablaría con mi pareja para saber que espera del sexo. Y antes de formalizar nada, unos años viviendo en pareja los dos solos para ver como funciona el tema.
Aunque antes de casarse siempre hay periodos de vacaciones donde se convive, estos puede ser que no sean determinantes. A mi me pasaba que en vacaciones, claro, me hacía unas expectativas muy altas, después pasaba la mano por la pared una semana entera. En esos momentos me daba miedo exponer el tema a mi pareja y me hacía la idea de que era una mala semana de ella y lo dejaba correr. Con el tiempo he ido aprendiendo a tratar con ella esos temas, la cosa mejora, pero como ya he dicho si tuviera que empezar otra vez lo haría todo diferente.
Ahora me considero “adulto” en el sexo, se lo que quiero y no lo tengo. Puede ser que nunca lo hubiera encontrado. Y ahora romper la unidad familiar es demasidado fuerte.
Hola Jauro, te entiendo perfectamemte. Yo hace algo menos de 1 año que deje a mi ex pareja. Llevábamos juntos 8 años, con una casa comprada a medias y todo, lo único que nunca llegamos a casarnos. En resumen todo fue como tu lo cuentas, de mas a menos. Desde hacerlo en el coche o en cualquier sitio, hasta que piensas que viviendo juntos seria un no parar, pero luego tienes tu casa y no es así, y ciertamente no sabes porque. No se si es por pereza, por falta de motivación, por rutina. En mi caso hubo temporadas que incluso llegue a estar sin hacerlo hasta casi 1 mes, siempre era ella quien quería y a mi no me apetecía, al contrario de lo que suele ocurrir normalmente. Así hasta que la relación fue muriendo.
Cuando he leído tus comentarios, a veces pienso que mas que la necesidad de ser adultos en el sexo, sería conocer a tu pareja en una cierta madurez, pero a nivel general, porque hay muchas parejas que llevan años juntos, desde mas jóvenes, y con el paso de los años ven que sus caminos, gustos, aspiraciones en la vida, etc.. van separándose por veredas muy diferentes, y esa es la clave pienso yo. En todo eso por supuesto va el sexo.
Volviendo a mi caso, llevo con una chica unos seis meses, lo deje todo para estar con ella, mi ciudad, mi trabajo, mis amigos y mi familia, y estamos genial, yo tengo 35 y ella 28, considero que estamos en edad adulta para saber lo que queremos y adonde queremos ir, lo que queremos formar y nuestras aspiraciones en la vida. Así es mas fácil, partir desde cierta edad y madurez donde cada uno se ha formado a su manera, es mas sencillo, no tienes que adaptarte, simplemente cuando te unes en pareja a una cierta edad está claro que todas esas cosas ya están solucionadas, y por supuesto también va en el sexo. Puedo decir que lo que estoy haciendo con esta chica sexualmente hablando no lo hice en mis 8 años de pareja. No se si es por todo lo que he explicado antes, o porque quizás nunca estuve enamorado ciertamente aunque entonces me lo pareciera, a veces me sumerjo en un mar de dudas, porque me da miedo a que con el tiempo la cosa vaya disminuyendo tal y como me pasó antes y tal y como tú cuentas en tu experiencia. No lo se, no se si alguien, salvo el tiempo, tendrá la respuesta. Pero lo que si esta claro es que conozco a personas, relaciones de muchos años, que empezaron desde jóvenes, y ahora se ven en tu misma situación, incluida la de mis padres, que año a año me demostraban que no eran ni un atisbo de cuando se conocieron, que ya apenas tenían cosas en común, ni aspiraciones, ni estímulos comunes, ni por supuesto SEXO.
Saludos
Creo entender lo que explicas: que la vida exige un experiencia con que no se cuenta en el momento que se tienen que tomar decisiones, pero cuando la has adquirido, ya es demasiado tarde.
Tu reflexión parece indicar que no estás satisfecho del todo con tu vida sexual, pero, ¿Hay alguien que esté satisfecho realmente con toda su vida en todos sus aspectos? Sinceramente, creo que siempre hay algo más por lo que luchar. Si te consideras satisfecho o feliz del todo con lo que tienes ya no habría más motivación para intentar algo diferente.
Yo creo que no se debiera separar sexo de la relación. El sexo como mecanismo evolutivo está ahí para mantener la especie y lo que interesa entonces es la variabilidad genética, por eso el deseo sexual pasado un tiempo con la misma persona, en sí, decae.
Mantenter el interés en sexo en la pareja, desde mi punto de vista, necesita mucho más (y que me perdone Sylvia) que mantener elevada la tasa de deseo sexual. Necesita de un continuado trabajo personal propio y del otro, en proporciones parecidas, para ir manteniendo viva la relación en todos los aspectos que configuran nuestra vida (desarrollo personal y profesional, intereses, amigos, familia, valores, etcétera).
En sí, el sexo, desde mi punto de vista, no es un motivador de la relación porque siempre habrá personas que nos seguirán atrayendo y con las cuales uno desearía tener sexo.
La fidelidad es una decisión personal que está basada en que uno prefiere sexualmente a la propia pereja y descarta voluntariamente la opción de la satisfación sexual con otr@s.
Vivir la vida es muy complicado, y creo que es buena idea aceptarlo tal cual; de otra manera, estaremos simplificando los problemas, y por tanto, las soluciones que demos a lo que creemos es nuestra definición del problema.
yo tengo una solución muy antigua… CUERNOS y luego abracitos en casa, lo que no te den, búscalo, simple. jajajaja
Sylvia: No he leido tu libro pero voy a buscarlo porque me intereso el tema, yo sufro por la falta de deseo y eso molesta a mi pareja de 20 años. Nos casamos virgenes y no hemos tenido otras relaciones.
Ahora yo estoy en periodo de menopausia y tomando medicamentos por un cuadro bipolar, lo que hace que mi deseo sea nulo. Además durante todo este tiempo he sentido una gran frustracion con el sexo, al inicio era fluido aunque no logre orgasmos, ahora lo hago por que lo amo pero no lo disfruto.
Esto me tiene muy cansada.
Surya, ¿te refieres a que nunca has tenido un orgasmo? si es así, te recomiendo que leas “Tu sexo es tuyo” de Sylvia al igual que “Deseo” para solventar las diferencias de deseo entre tu marido y tú.
Dáte tiempo y recupérate. Es normal que ahora con el tratamiento estes así. Poco a poco con mucho amor y comprensión de tu marido, seguro que lo vais superando.
Mucho ánimo, un abrazo.
Anita, soñando y Jauro, yo también he pasado por eso y es tremendo lo que se destruye la autoestima. Es durísimo. Dora, me alegro que lo tuyo se solucionara.
Mucho ánimo y paciencia! un abrazo.
Por fin!! Un blog realmente bueno, con gente realmente abierta, dispuesta a debatir sin tapujos sobre sexo. Sylvia de Béjar tenía que ser… El libro “Tu sexo es tuyo” es de lo mejorcito que he leído sobre el tema. Tendremos aquí gente participativa y seguidores de nuestro blog?? Estaremos encantados de compartir nuestra sexualidad con vosotros. Nos declaramos seguidores encantados de este blog. Si os interesa, estamos en sexoamoryviceversa.blogspot.com.es y en twitter @sexoblogg. Os esperamos. Buenas noches y mejor sexo!!